



Es emocionante estar ante una nueva etapa, un año trabajando a 10.000 km de distancia. Es tan emocionante que auguro que recuperaré este blog para que sea lo que fue al nacer, cuando estaba en Argentina. Ahora toca México, Guadalajara exactamente, a partir del próximo sábado.
Y es tranquilizador ver cómo algunas cosas vuelven a su cauce. No todo debe resultar absolutamente novedoso para ser fuente de alegría, pues hay decisiones que jamás debieron haberse tomado y una revisión puede significar cumplir el mejor de los deseos. Tan dispares entre sí como mis aficiones, son sobre ferrocarril y fútbol.
Hoy he sabido que va a reabrirse, felizmente y tras varias décadas, parte del ferrocarril del Urola, que volverá a unir Zumaia y Azpeitia. Ya sea sólo para transporte de chatarra metalúrgica, la recuperación de la línea supone un gesto de implicación y, además, el reconocimiento de un error. Parece que hubiéramos ganado de golpe unos años a la inexorable deshumanizción progresiva que padecemos.
La segunda noticia esperemos que cristalice en breve. Se dice que finalmente será mañana. Parece que Piterman se va a ir. Digo que lo parece, aunque espero poder corroborarlo en breve, pero tenemos tantas ganas de ello que es imposible no imaginarse cómo podría ser el club a partir de mañana mismo. Sin embargo, en este caso y por su parte, creo que estamos lejos de ningún reconocimiento de error alguno. No nos importa. Queremos volver a las tardes de fútbol de antaño.
Plantilla basada en http://blogtemplates.noipo.org/